miércoles, 21 de mayo de 2014

Lentillas que te dejan ciego.

lentillas
Elena estaba pilladisima de un chico de su universidad desde que comenzó el curso. No podía disimularlo e incluso sus compañeras de clase bromeaban con el tema. Sin embargo no se atrevía a dar ningún paso, en primer lugar porque sabía que Arturo (asi se llamaba el chico) tenía novia y en e segundo porque su timidez la bloqueaba y le hacía parecer idiota cuando trataba de hablar con él.

El chico por supuesto ya estaba informado y la mantenia en reserva por si algun dia rompia con la novia, por lo que la pobre Elena notaba como el tambien coqueteaba y le daba esperanzas pero sin concretar nada y la mantenia en un estado de embelesamiento que le impedía mirar a otros compañeros que estaban loquitos por ella. Y es que Elena era una de las chicas mas guapas del campus y ademas sabia sacarse partido como nadie con ropa muy ajustada y un impecable maquillaje, con el que acudia a clase incluso los dias mas calurosos.

Un día pareció que la suerte de Elena iba a cambiar cuando se enteró que Arturo habia roto con la novia, al parecer por un tema de celos. Elena sin querer dibujó una sonrisa en su cara al enterarse, ya que la noticia corrio como la polvora y todas sus amigas que sabian que estaba loquita por el fueron desfilando para darle la buena noticia.

Pero lo que mas le sorprendio a Elena fue que casi al finalizar las clases fue el propio Arturo quien se acercó a hablar con ella y la invitó a una fiesta en la casa de campo que tenían sus padres en la sierra. Elena casi se desmaya de la emoción y por supuesto aceptó la oferta de la fiesta, a la que estaban invitadas un par de amigas suyas más.

Elena no paraba de darle vueltas al asunto y trataba de planificar como podría acercarse a su amado sin resultar demasiado evidente o parecer fácil. Tenia solo tres dias para estar lo mas guapa posible ese dia e incluso se establecio un calendario de tareas que debia hacer antes de ir a la fiesta, como hacerse la manicura y pedicura, ir a la peluqueria e incluso hacerse un tratamiento exfoliante en la cara para eliminar puntos negros y limpiar la cara de piel seca.

Los dias previos no habia otra cosa en mente de la chica que la fiesta y dedico dos tardes a ir de compras para encontrar el bikini perfecto y algo de ropa que pareciera informal pero le hiciera sentirse mas guapa. Incluso fue a varias opticas para buscar unas lentillas de colores que pudieran resaltar sus ojos pero que no resultaran demasiado falsas. Pero su presupuesto practicamente se habia agotado con tanto tratamiento y tardes de compras, asi que las pocas lentillas que encontró que se justaban a sus gustos eran demasiado caras y no podia permitirselas.

Angustiada porque queria que todo fuera perfecto, recurrió a internet buscando alguna tienda cercana en la que pudiera comprar lentillas con el dinero que le quedaba. A los pocos minutos encontro una importadora china que parecia tener el mas ampliio surtido de lentillas de colores con una gama de tonalidades enorme y unos precios de risa.

Salio corriendo para llegar antes de que cerraran el negocio y lo hizo casi cuando estaban el cierre. Por suerte ya iba preparada incluso con el codigo del producto y los dueños del local le atendieron rapidamente. La caja y la calidad de las lentillas parecia que dejaban mucho que desear, pero Elena sabia que por el precio que tenian no podia aspirar a mucho mas. Ademas solo las necesitaba para esa tarde, mas adelante podria comprarse otras mas caras en la optica. Ella necesitaba estar guapa a toda costa y sentirse molesta unas cuantas horas no era su problema.

Llegado el dia de la barbacoa el aspecto de Elena era simplemente espectacular, sus compañeros de clase se giraban a mirarlas sorprendidos, sin duda la inversion que habia hecho en ponerse guapa estaba dando sus frutos porque incluso sorprendió a Arturo mirandola con cara de idiota en un par de ocasiones. Toda la mañana tuvo que despachar a los otros chicos que habia en la fiesta y que no paraban de acercarse a hablar  con ella, no queria que Arturo la viera hablando con otros y declinaba sus ofertas lo mas amablemente que podia, aunque eso si, de una forma tajante para que no se volvieran a acercar.

Comenzo la barbacoa y entre el humo inicial y el calor que habia al mediodia, todos los jovenes estaban empapados en sudor y decidieron darse un chapuzon en la piscina. Elena por supuesto no estaba dispuesta a mojarse y su bikini era mas una prenda para no desentonar con los demas que para bañarse. Habia invertido demasiado dinero en peluqueria y maquillaje para estropear su inmaculado aspecto divirtiendose con el resto.

Aturo como buen anfitrion seguia avivando el fuego de la barbacoa y Elena vio el momento perfecto para acercarse a hablar con el, ya que todos los demas invitados jugaban en la piscina.
-Hola, Arturo, gracias por la invitacion, la fiesta esta genial.
-Guau, Elena, estas tan guapa que cuando entraste por la puerta casi ni te reconozco.

Elena sonrió y entre los dos comenzo una conversacion en la que cada vez estaban mas cerca. Cuando llevaban mas de quince minutos hablando, el fuego de la barbacoa era  tan fuerte que el calor era insoportable, pero ninguno de los dos parecia dispuesto a romper ese magico momento que sin duda era el preludio de su primer beso.

Pero algo inesperado, sucedió, cuando Arturo se estaba envalentonando y habia posado su mano sobre la cadera de Elena y acercaba a besarla, la ex novia del chico apareció en escena dando gritos.
-¡Lo sabia! ¡Estabas esperando que me diera la vuelta para acostarte con cualquiera! ¡Eres igual que todos!

Arturo se quedó paralizado por un momento, como si  tuviera que darle explicaciones a su ex novia por su comportamiento, pero en ese momento recordo que lo habian dejado bien claro, su relacion estaba rota y el era libre. Camino hasta ella y la llevo a un rincon del jardin donde comenzo a hablar con ella tratando de calmarla y que dejara de montar un espectaculo.

Elena se quedo clavada en el sitio sin saber que hacer y sin poder retirar la mirada de su enamorado, que discutia acaloradamente al otro lado de la barbacoa. Hacia mucho calor y le esconcian mucho los ojos, pero estaba tan bloqueada y dolida por la situacion que todo le daba igual y aguanto estoicamente varios minutos en el sitio hasta que sucedio algo que no podia esperarse...

De repente Arturo se inclinó y besó apasionadamente a su ex novia. Parecia que todo su esfuerzo y el magico momento que habia vivido con el hacia unos minutos se habian esfumado. Sin poder contenerlas, un par de lagrimas comenzaron a brotar de sus enrojecidos y resecos ojos. En ese momento sintio un dolor tan fuerte que se tuvo que llevar las manos a la cara. Era como si sus lagrimas fueran acido, le quemaban los ojos y comenzó a gritar como una loca.

Sus compañeros no sabian como reaccionar y la rodearon para ayudarla, pero ella no paraba de gritar de dolor y retorcerse en el suelo. Al parecer las lentillas de mala calidad que habia comprado a los chinos se habian derretido por el calor intenso de la barbacoa, y sus lagrimas, al encontrar en contacto con el plastico poco menos se convirtieron en vapor y acabaron de ablandarlas.

Sus amigas trataron de calmarla echandole en los ojos un poco de agua fria, pero parece que eso no hizo mas que empeorar la situacion, porque las lentillas, al enfriarse tan rapidamente, se quedaron totalmente pegadas a sus corneas. Arturo y otros amigos la llevaron al hospital mas cercano en menos de media hora, pero tras varias operaciones a lo largo de interminables semanas. Elena sufrio la desgracia de perder la vision en ambos ojos. Fue imposible despegarle el plastico derretido de sus ojos sin causarle daños irreparables.

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