jueves, 29 de mayo de 2014

Dame la mano.


Una chica se queda a dormir en la casa de su amiga después del colegio, entre juegos y risas acaban contando historias de terror por lo que ambas se van a dormir bastante asustadas. Las dos se acuestan en la misma habitación aunque lo hacen en camas separadas porque la hermana de una de ellas habia fallecido el año pasado en un trágico accidente doméstico y la cama quedaba libre.

Mientras tratan de conciliar el sueño comienza una tormenta y entre el miedo que les ha producido contarse historias de miedo y los truenos que empiezan a sonar, ninguna de las dos puede dormirse. Cuando el sonido de la tormenta se hace más inmenso ambas empiezan a temblar de miedo y una de ellas asustada le dice a la otra:
"Dame la mano"
Ambas estiran sus brazos desde sus camas para consolarse y protegerse la una a la otra, mientras se dan la mano su miedo parece desvanecerse por lo que finalmente a altas horas de la noche ambas se quedan dormidas.
A la mañana siguiente se despiertan con total normalidad, el dia parecia haber aclarado por lo que deciden salir a jugar al jardin de casa. Pero antes la madre les prepara un desayuno que ambas comparten mientras recuerdan el susto que pasaron la noche anterior:
"Menos mal que me diste a mano anoche, me moría de miedo"
"Gracias a ti amiga, yo estaba tan asustada como tú".

La madre escucha la conversacion les pregunta si han movido las camas, ya que estan muy separadas la una de la otra y seria imposible que sus cortos bracitos se alargaran tanto como para que se pudieran dar la mano estando acostadas.
Las dos amigas confundidas vuelven a la habitacion y prueban a darse la mano nuevamente estando tumbadas. A ambas les corrio un escalofrio en la espina dorsal al comprobar que sus manos quedaban a casi un metro de distancia con los brazos totalmente estirados.

Parece que esa noche no sólo los vivos tenían miedo.

Hanako-San la niña del baño.

hanako-san
Hanako-San es una niña fantasma que acecha en los baños de las escuelas japonesas. Los japoneses la llaman "Toire no Hasako-San" que literalmente significa "Hanako del baño".

Ella tiene el pelo ligeramente corto, negro y lacio, usa una falda roja y su mirada según cuenta, es capaz de helarle la sangre al más valiente.

Habita en el tercer cubículo de los baños del tercer piso, en otras versiones de la leyenda, el cuarto cubículo, ya que, en Japón, el 4 es considerado un número maldito por su semejanza fonética con la palabra "shi" (muerte). Su espíritu generalmente pena en los baños de mujeres, pero no son pocos los casos de chicos que han salido despavoridos por encontrársela en medio del mal olor, la humedad y la penumbra, ya que ella suele preferir los baños descuidados y poco iluminados, por lo cual los profesores, aprovechándose del miedo que inspira Hanako-San, recomiendan a sus alumnos mantener limpios los baños.

El riesgo de encontrarte con Hanako-San es mucho mayor si estás solo o sola: entonces, ni pienses en abrir la tercera o cuarta puerta, porque alli la vas a encontrar, y la mirada que te dedique rondará tus pesadillas por el resto de tu vida, puesto que la habrás hecho enfurecer al irrumpir su privacidad (eso si consigues sobrevivir).

Por otra parte cuentan que, si no abres la puerta tres o cuatro pero sientes una presencia en el baño, muy probablemente se trata de Hanako-San. ¿Existe forma de averiguarlo? Por supuesto, provocándola, incitándola a manifestarse, para lo cual puedes tocar la puerta tres veces, llamarla por su nombre, o hacer la pregunta clave: ¿Hanako, estas alli?...No es seguro que te responda, aunque si lo hace, la mayoria de las versiones cuentan que dirá con voz baja y calmada: Sí, estoy aquí. Una vez que sepas que está allí, realmente tendrías que tener agallas para abrir la puerta, pues estara aun mas enfadada que en los casos de quienes abren la puerta sin haber preguntado. No obstante, si tienes un examen en el que hayas obtenido la maxima hora, puedes estar tranquilo pues se dice que Hanako-San se calma y desaparece cuando ve que eres un gran estudiante... Sin embargo, una versión afirma que ella, tengas o no el examen, desaparecerá metiendose en el inodoro y accionando la válvula...

Ahora, bien, hasta ahora solo se ha presentado la versión mas extendida de la leyenda, ya que existen conocidas variaciones en las que Hanako-San se manifiesta de formas sencillamente aterradoras:
-En la prefectura de Yamagata, cuentan que Hanako-San no siempre responde con voz calmada, puede responder con voz ronca, como de poseida por el diablo, y entonces, aunque no mueras, podria atacarte o asumir un aspecto tan monstruoso que necesites varias visitas al psicologo...O bien, segun otra creencia de Yamagata, es mejor que jamas abras la puerta pues Hanako no es una niña sino un demonio que emplea voz de niña para que los curiosos caigan y se queden helados al ver en realidad que se trata de un engendro con tres metros de altura y tres asquerosas y viscosas cabezas de lagarto.

-En cierta escuela de la ciudad de Kurosawajiri, cuentan que, si te metes al cuarto cubículo y dices tres veces "ichibanme Hanako-San, nibanne Hanako-San, sanbanne Hanako-San", una mano blanquecina aparecerá por encima de la puerta del baño, resplandeciendo espectralmente con su luz de ultratumba...

-En una escuela de la ciudad de Yokohama, los alumnos creen que, si vas al cuarto cubiculo del baño de los chicos y le das vueltas al inodoro unas tres veces o mas mientras insultas a Hanako-San, una mano ensangrentada ascendera desde el hueco del inodoro e intentara atraparte.

Algunos creen que Hanako se suicidó en el baño, cosa que es creible puesto que Japón tiene uno de los mayores indices de suicidios, incluyendo casos de adolescentes y niños, los cuales algunas veces se han matado por la presion social en torno a la obtencion de buenas notas, tales como las que hacen que Hanako se desvanezca.


martes, 27 de mayo de 2014

¿Que hacemos con la abuela?

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Una familia decide irse de vacaciones al pueblo durante unos dias. Para no dejar sola a la abuela en la ciudad, le piden que les acompañe a pesar de su delicado estado de salud.

Días después, cuando están casi a punto de finalizar las vacaciones, la abuela sufre un ataque cardiaco y fallece repentinamente mientras sus hijos juegan en casa de unos amigos. El padre de familia, e hijo de la fallecida, abrumado por la muerte de su madre en una especie de estado de shock y le cuesta razonar y pensar con claridad, por lo que acude a su esposa.

Se encuentran bastante alejados de la ciudad donde crecieron y del cementerio familiar donde su madre tiene reservada una lápida junto a su difunto marido desde hace años. El hombre bien sabe que las funerarias son muy caras y el traslado de un cadáver cuesta un ojo de la cara. Mucho más cuando requieren de vehículos especiales para acceder a la zona montañosa donde estaba el pueblo donde veraneaban. Tras deliberar cuál es la mejor opción y consultarlo con su mujer, deciden que lo mejor es que ellos mismos la lleven en su todoterreno hasta la ciudad y allí llamen a los servicios funerarios, de esta forma se ahorrarían los gastos de transladar el cuerpo.

Pero claro, eso tenia una seria complicacion, los niños debian viajar con su abuela muerta durante horas para regresar a casa, aunque los niños no sabian nada aun. Solo imaginando el trauma que les podria causar tener que compartir el viaje con un muerto, tuvieron que desestimar esa opcion. La opcion mas logica era meter el cuerpo de la abuela en el maletero, pero su todoterreno era uno de esos modelos en los que la parte posterior tiene acceso directo con los asientos y el olor que podria desprender el cadaver con el calor que hacia podria convertir el viaje en una pesadilla. Eso sin contar que los niños estarian jugando a escasos centimetros de la muerta y, si les daba por mirar en la parte posterior, se encontrarian el cuerpo.

Las dos unicas opciones que les quedaban eran que el marido hiciera el viaje solo con su madre difunta o transportarla en la baca del coche. Por degracia no tenian tiempo de la primera opcion porque el viaje era largo y su esposa tenia que trabajar en un par de dias. Asi que decidieron que lo unico que podian hacer era envolverla en una vieja alfombra y atarla al techo del todoterreno junto a otras maletas para disimular el bulto. Esta era la unica forma de viajar sin traumatizar a sus hijos con la muerte de su yaya. A los niños les dirian que su abuela habia decidido quedarse un par de dias mas y que se habia quedado en la casa de una vecina.

Tras acomodar el cadaver aun caliente en la baca del coche y disimular lo mejor que pudieron la forma del cuerpo, ataron firmemente la alfombra enrollada y se prepararon para el viaje. Tenian que salir cuanto antes si querian usar la oscuridad de la noche para viajar sin que nadie se diera cuenta.

El primer par de horas circularian por un terreno pedregoso en el que entre baches, agujeros y piedras debian avanzar lentamente si no querian reventar un neumatico o los amortiguadores del vehiculo. Los continuos saltos estaban aflojando las cuerdas que mantenian a la abuela y sin que la familia lo supiera el cadaver estuvo a punto de caerse en el camino un par de veces.

Al entrar en la autopista la situacion no mejoro, los saltos producidos por los baches habian aflojado los nudos, pero el rozamiento con el aire al circular a gran velocidad no mejoraba la fijacion de la abuela muerta. Irremediablemente y sin que sospecharan nada el cuerpo de la abuela acabo por caer, con tan mala fortuna que el ruido de un avion al despegar en un aeropuerto cercano oculto el sonido del golpe.

Al llegar a su destino la mujer subio a casa con los niños que etsaban medio dormidos, cansados por el viaje, los pobres angelitos no habian sospechado nada. Aunque estaba amaneciendo, mañana seria otro dia y deberian darles la noticia de la muerte de la yaya. El marido por su parte se llevo el susto de su vida cuando, al revisar el techo del todoterreno, descubrio que la alfombra que envolvia a la abuela ya no estaba. Aturdido y asustado miraba dentro y fuera del vehiculo, como intentando comprender que habia pasado, sin saber que pocos kilometros antes el cuerpo de su madre habia caido en mitad de la autopista...

Queria volver  sobre sus pasos para buscar a su madre, pero, ¿como podria explicar que hacia su madre muerta y envuelta en una alfombra como si fuera el cadaver de un perro? Subio a casa para avisar a su mujer y explicarle que debia regresar en la busqueda de su cuerpo. Cuando estaba hablando con ella, una llamada de telefono le conmociono. La estaban realizando desde el telefono movil de la abuela.

"Buenos dias, señor, le habla la policía, debo comunicarle que ha sido encontrado el cadaver de una anciana en mitad de la autopista y su numero de telefono aparece como contacto en el movil que hemos encontrado en uno de los bolsillos de la fallecida. Le rogamos que vaya al kilometro 10,5 de la carretera de Burgos para reconocer el cuerpo lo antes posible".

El hombre se quedó paralizado, no sabia como podria explicar lo sucedido sin acabar en la carcel. Palido por el miedo y con ojeras de no haber dormido en toda la noche, condujo hasta el lugar señalado por el policia.

Al llegar alli el espectaculo era dantesco. Varios coches patrulla habian desviado el trafico a un unico carril, en el arcen habia un camion de gran tonelaje y en uno de los vehiculos de la policia se podia ver a un hombre esposado con las manos en la espalda.

El hombre se acerco a uno de los agentes y les hizo saber que habia recibido una llamada, le temblaban las piernas y tenia las manos empapadas en sudor.

-Dis, dis, disculpe -dijo tartamudeando - me han llamado ustedes desde el telefono de mi madre.

-Señor -dijo el agente- lo que le voy a pedir no es agradable, el hombre que esta detenido ha atropellado a una anciana con su camion, el cuerpo esta totalmente destrozado y es practicamente irreconocible, pero entre sus pertenencias hemos encontrado su telefono movil y una pulsera. Tal vez pueda usted ayudarnos a verificar si es su madre reconociendo estos objetos.

El asustado hijo reconocio al instante la pulsera de su madre.
-Si, la pulsera pertenece a mi madre.

-Caballero, lamento mucho su perdida ¿sabe usted que podia hacer su madre caminando por una autopista de noche? el camionero nos dijo que aparecio de la nada tumbada en el asfalto. Pero al hacerle la prueba de alcoholemia ha dado positivo, por lo que hemos procedido a su detencion por conducir en estado de embriaguez y por homicidio involuntario.
El hombre, con los ojos cubiertos de lagrimas y viendo una forma de no tener que explicar lo sucedido y salvar su pellejo, simplemente respondio:

-No lo sé agente, pero eso que se pudra en la carcel por matar a mi madre.


La pulsera negra.

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Thomas era un jóven médico que trabajaba de interno en un frío hospital de Dakota del Norte. Su vocación y sus ganas de salvar vidas eran el único motivo por el que no caía rendido del cansancio en unas interminables guardias que podían prolongarse hasta 36 horas y que le dejaban exhausto.

Aquella noche había sido especialmente dura, el servicio de urgencias no tuvo ni un respiro y Thomas había tenido que encargarse por primera vez de una paciente sin el respaldo de otro doctor. Luchó por la vida de la chica, que no debía tener más de 22 años, durante más de dos horas, pero desde que llegó se habia considerado un caso perdido y en el hospital decidieron priorizar a otros pacientes que tenían más posibilidades de sobrevivir. Los daños que había sufrido la joven en ese accidente de tráfico múltiple eran tan graves, que incluso si Thomas hubiese conseguido obrar un milagro y la chica hubiese sobrevivido, las secuelas hubiesen sido tan graves que probablemente habría quedado en estado vegetativo.

Los médicos más experimentados del hospital habían acudido en la ayuda de los otros accidentados y decidieron bautizar a Thomas con un caso imposible para que un primer fracaso le hiciera comprender lo dura que es su profesión y no empezara a creérselo demasiado.  Además priorizando a otros de los heridos habían conseguido salvar la vida de tres personas, en lo que había sido el peor accidente de tráfico que habían registrado las carreteras de la región en meses.

Thomas era consciente de que la chica probablemente nunca tuvo posibilidades de sobrevivir, pero aún así se sentía destrozado por dentro y tuvo que tragar saliva para contenerse las ganas de llorar cuando le puso una pulsera negra a la fallecida. La pulsera negra era un protocolo de su hospital que servía para marcar a un difunto y señalar la hora y causas de su muerte. Normalmente eran las enfermeras quienes se encargaban de rellenar los datos y ponerle la pulsera antes de mandar el cadáver a la morgue. Pero Thomas pensó que haciéndolo él, el recuerdo de su primer fracaso le serviría para aprender y avanzar en la que puede llegar a ser una de las profesiones más duras. Memorizó cada una de las facciones de la chica y la cubrió con una sábana para que uno de los celadores se la llevara en una camilla por un interminable pasillo que conducía al depósito de cadáveres.

Al final de su turno, Thomas parecía un zombi, su cara demacrada por el cansancio y el fuerte impacto emocional de perder a su primer paciente le habían dejado destrozado. No era la primera vez que alguien se moría en una mesa de operaciones frente a él, pero esta era la primera vez que él era el doctor al mando y el unico responsable. En su mente repasaba todos y cada uno de sus movimientos y trataba de buscar cual fue su error y si había algo más que pudiera haber hecho. Pero incluso él mismo, sabía que su proceder había sido impecable y que cuando a alguien le llega la hora es imposible luchar contra el destino.

Cabizbajo y caminando casi dormido entró en el ascensor. Se dirigía a la séptima planta donde tenía su ropa, lo único que quería era cambiarse e irse a dormir a la residencia que estaba a pocas calles del edificio del hospital. Eran las cuatro de la mañana y el hospital parecía vacío, tan absorto estaba en sus pensamientos que casi ni se dio cuenta de que había alguien dentro del ascensor cuando entró. Una mujer le saludó:

-Uff y yo creía que tenía mala cara, ¿chico pero que te ha pasado?

Thomas se giró y vio a una mujer de unos cuarenta años que le sonreía, estaba casi tan pálida como él, y aunque no tenia muchas ganas de conversar le contestó.

-Hoy ha sido un día muy duro, no se ni como estoy todavia de pie. Ademas he perdido a mi primer paciente -le dijo mientras ponia un gesto que denotaba que estaba a punto de echarse a llorar.

-Pues por la cara que pones estoy segura que has hecho todo lo que podias, no seas tan duro contigo mismo.

-muchas gracias, probablemente mañana pueda verlo de otra forma -dijo Thomas mientras se giraba a ver porque se había abierto la puerta del ascensor en una planta que ninguno de los dos había marcado.

Al mirar fuera vio la silueta de una joven en mitad del pasillo, al terminar de abrirse la puerta del ascensor comenzo a girarse lentamente hacia ellos. Thomas al ver la cara de la chica dio un salto hacia atrás y pegó la espalda a la pared del ascensor mientras señalaba a la chica que había fuera y trataba de decir algo sin conseguir articular palabra. De repente pareció recuperar el control de su cuerpo y se abalanzó hacia el panel del ascensor presionando rapidamente el botón que cerraba las puertas. La mujer que habia en el interior del ascensor se quedó mirandole perpleja cuando la puerta se cerró cuando faltaba menos de un metro para que la joven que había fuera entrara en el ascensor.

-E...e...esa chica. -dijo tartamudeando del susto - yo mismo la vi morir, no pude hacer nada para salvarla y le puse esa pulsera negra.

La mujer que se había mantenido pegada a la pared sonrió y mientras levantaba el brazo le preguntó:

-¿Una pulsera como ésta?

Thomas se giró a mirarla y vio como en su muñeca habia una pulsera de color negro, identica a las que usan en el hospital. El joven medico se desmayó del susto y en su caída agarró fugazmente el brazo que le mostraba la mujer con la que había compartido la charla en el ascensor.

Minutos después encontraron a Thomas aún desfallecido en el suelo del ascensor. Todos atribuyeron su desmayo al cansancio. Pero él sabía que lo que habia pasado era real, en su mano tenia una pulsera negra que habia arrancado sin querer del brazo de la mujer que habia en el ascensor mientras caia desmayado. Al revisar la pulsera pudo comprobar que la mujer habia fallecido dos años antes en un accidente de tráfico muy similar al de la chica que quiso salvar.

jueves, 22 de mayo de 2014

Le leyenda de la doncella ciega.


La leyenda de la doncella ciega, una de las leyendas más famosas desde ya hace tiempo, como se le conoce, hace referencia a una pagina web denominada Blind Maiden a la que no es posible acceder sino mediante algunos tétricos requerimientos: se debe estar solo durante la medianoche de un día sin luna, no tener ningún objeto bendecido y tener todas las luces del hogar completamente apagadas. Si no se cumplen estas condiciones, será imposible acceder al sitio ya sea desde cualquier navegador o computadora, así que si en verdad quieres poner a prueba este ritual deberás de seguir al pie de la letra las instrucciones mencionadas anteriormente.

Una vez hecho lo solicitado, se accede a una web donde se mostraran imagenes de terror que impactarán hasta al más valiente de los valientes, ya anunciado en el eslogan de la pagina como una experiencia real de horror absoluto. Nunca se debe apretar en el boton aceptar porque de lo contrario sera el fin de su vida ya que se vera como una siniestra figura se pasea por la casa del navegante, es decir, tu casa.

Esa misteriosa figura se irá acercando hasta la misma habitación donde esta la computadora pero no se puede hacer nada para evitarlo y pronto se siente como esta presencia maligna esta ubicada a la espalda del pobre individuo que ingreso al sitio. Apenas se de vuelta para observar el espectro, se dara cuenta que lo ultimo que vera de este mundo sera el rostro lleno de maldad de la doncella ciega...

La leyenda de Aka Manto.


La leyenda de Aka Manto es una de las tantas leyendas japonesas más famosas de la cultura japonesa.

Aka Manto o el fantasma del bajo de mujeres, se trata de una leyenda japonesa sobre un cruel y malvado espíritu femenino que suele aparecer en el último retrete del baño de mujeres. Se trata del fantasma de una bella mujer, que cubre su rostro con una máscara ya que durante su vida fue duramente acosada y tras la muerte juró vengarse de todas las mujeres.

Según afirma el relato,cuando una mujer ingresa el baño, escucha una voz que le pregunta si quiere papel rojo o azul, si la desdichada elije rojo muere decapitada dejando un enorme charco de sangre, y si elije azul muere estrangulada. En caso de elegir cualquier otro color, unas horrendas manos saldrán del retrete y la arrastrarán hacia el mismo infierno...

Otra versión de la leyenda cuenta que el fantasma pregunta acerca de si se quiere colocar un chaleco rojo y ante una respuesta positiva, arranca la piel de la espalda de la desafortunada víctima.

La única forma de salvarse de las garras y la muerte de Aka Manto, es negarse a recibir cualquier color, tras lo cual desaparece sin dejar rastro.
Es por eso que las mujeres no suelen ir con mucha frecuencia al último retrete.

La leyenda de la sallana.


La Sallana es una leyenda mexicana que proviene de la época colonial, y su origen está en la ciudad de Villavicencio. Allí vivía una mujer de familia aristocrática, felizmente casada y con un hijo pequeño. Si bien su via era feliz, esta mujer siempre estaba al tano de lo que la gente comentaba de ella, ya que le importaba mucho de el que diran.

Un día se enteró del rumor que su marido la estaba engañando con su propia madre, y presa de los celos, enloqueció de rabia e impotencia. Antes de que alguien pudiera hacer algo, mató a su hijo, decapitó a su marido (que estaba durmiendo) y luego fue a casa de su madre para acuchillarla y prender fuego la casa con su progenitora aún dentro.

En los últimos minutos de agonía, su madre le lanzó una maldición: "Tu nombre será Sallana, y vagarás por los llanos asustando borrachos y chismosas".
A partir de ese momento comienza esta leyenda de terror que afirma que a altas horas de las noches suelen aparecérsele a los borrachos, asustandolos con su risa infernal y mostrandole su rostro cadaverico.

También suele presentarse ante las mujeres chismosas, a las que persigue, recordando que todos sus pesares provienen de las habladurías y de sus propios celos enfermizos.

La cama de la bruja.


Esta historia de terror comenzó a principios de 1987 cuando el matrimonio conformado por Wisconsin y Debby Tallman decidió ir a una tienda de artículos usados para comprar una cama para sus dos hijas. En un principio no la utilizaron y la dejaron guardada en el sótano hasta que finalmente decidieron usarla, sin saber que quizás estaban cometiendo el peor error de sus vidas...

Apenas las niñas comenzaban a dormir en esa litera, empezaron a enfermarse y sentir problemas físicos al margen que se desencadenaron una seria de eventos extraños: la radio cambiaba de frecuencia sin que nadie la tocara, observaron a una terrorífica mujer sentada sobre el colchón en varias ocasiones mientras éstas dormían tranquilamente, las puertas se abrían y cerraban solas, se oían voces extrañas, y aparecían cuervos muertos en la puerta principal de la casa. Cuando esto sucedió llamaron a un pastor quien apenas ingresó a la casa escucho una voz de ultratumba que le dijo: ven aquí.

Esta misma voz lo fue guiando hasta el sótano, donde un extraño fuego comenzó de repente a emanar en el lugar donde había estado la litera. Inmediatamente apagaron el incendio con un matafuego y tras deliberar con el clérigo, decidieron prender fuego a la cama.

Una vez que hicieron esto, se acabaron los problemas para la familia. Según afirma la leyenda se trató de la cama de una bruja que estaba maldita por lo que al quemarla se acabó esta maldición.

¿Qué opinas de esta leyenda?

Los bosques de Myasnov Bor.


Los bosques de Myasnov Bor, ubicados a pocos kilómetros de la ciudad rusa de Novgorod, son uno de los misterios más grandes relacionados con la guerra y los fantasmas. Quienes se atreven a ingresar en este sitio lugubre y tenebroso afirman escuchar gritos de arenga de soldados nazis y rusos como si las personas allí fallecidas no pudieran descansar en paz y continúan con esta batalla de la segunda guerra mundial.

Una comisión investigadora llegó a la región en 1997 y observaron como un grupo de árboles se mecía hacia un sector sin que haya viento. Cuando llegaron a ese sector vieron con sorpresa un grupo de tumbas con huesos, cascos y chalecos de 6 soldados rusos y 11 alemanes.

Como estaba oscureciendo, decidieron dejar las tareas para el día siguiente y acamparon a 250 metros. Por la noche comenzaron a sentir extraños ruidos, como risas, canciones y órdenes en alemán así como el ruido de una batalla. A la mañana siguiente fueron al lugar de la excavación y observaron con sorpresa y terror que había huellas recientes de botas militares e incluso marcas de las orugas de un tanque, sin que hayan oído el estruendo de paso de semejante vehículo. Incluso cuando investigaron se dieron cuenta que eran las huellas de un tanque alemán de la Segunda Guerra Mundial... tal y como se tratase de un convoy militar muerto andante, no que no encuentra la paz y deja este mundo de los mortales, es decir, de los vivos.

¿Que es lo que opinas de esta macabra leyenda de terror que está sucediendo ahora mismo en algún lugar de Rusia?

Noche estrellada.


                Leyendas urbanas de miedo
Una joven pareja decide dar un paseo nocturno por el bosque cercano a su ciudad para ver las estrellas y el firmamento sin la polución de la urbe. En el momento de regresar el muchacho se da cuenta de que el coche no arranca. Tras un rato intentandolo, él le propone a ella esperarle en el coche mientras va a pedir ayuda. Ella, aunque algo asustada, acepta. Nada más partir él, cierra bien todos los seguros.

El tiempo pasa y su novio aún no ha regresado...Siguen pasando los minutos y el miedo en ella cada vez es mayor. De repente, ella empieza a escuchar un ruido en el exterior, más concretamente en el techo del coche, parecía como si una rama de árbol rozara con el coche por el aire que soplaba fuera. Aunque era extraño, porque no estaban próximos ningún árbol. Aunque asustada, al final termina durmiéndose.

Al amanecer, la muchacha es despertada por la policía. Extrañada, ella abre la ventanilla y le piden que salga del coche, pero que no mire detrás de ella. Evidentemente, se volvió y vio a su novio muerto, colgado de la rama de un árbol mientras sus pies rozaban el techo del coche.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Lentillas que te dejan ciego.

lentillas
Elena estaba pilladisima de un chico de su universidad desde que comenzó el curso. No podía disimularlo e incluso sus compañeras de clase bromeaban con el tema. Sin embargo no se atrevía a dar ningún paso, en primer lugar porque sabía que Arturo (asi se llamaba el chico) tenía novia y en e segundo porque su timidez la bloqueaba y le hacía parecer idiota cuando trataba de hablar con él.

El chico por supuesto ya estaba informado y la mantenia en reserva por si algun dia rompia con la novia, por lo que la pobre Elena notaba como el tambien coqueteaba y le daba esperanzas pero sin concretar nada y la mantenia en un estado de embelesamiento que le impedía mirar a otros compañeros que estaban loquitos por ella. Y es que Elena era una de las chicas mas guapas del campus y ademas sabia sacarse partido como nadie con ropa muy ajustada y un impecable maquillaje, con el que acudia a clase incluso los dias mas calurosos.

Un día pareció que la suerte de Elena iba a cambiar cuando se enteró que Arturo habia roto con la novia, al parecer por un tema de celos. Elena sin querer dibujó una sonrisa en su cara al enterarse, ya que la noticia corrio como la polvora y todas sus amigas que sabian que estaba loquita por el fueron desfilando para darle la buena noticia.

Pero lo que mas le sorprendio a Elena fue que casi al finalizar las clases fue el propio Arturo quien se acercó a hablar con ella y la invitó a una fiesta en la casa de campo que tenían sus padres en la sierra. Elena casi se desmaya de la emoción y por supuesto aceptó la oferta de la fiesta, a la que estaban invitadas un par de amigas suyas más.

Elena no paraba de darle vueltas al asunto y trataba de planificar como podría acercarse a su amado sin resultar demasiado evidente o parecer fácil. Tenia solo tres dias para estar lo mas guapa posible ese dia e incluso se establecio un calendario de tareas que debia hacer antes de ir a la fiesta, como hacerse la manicura y pedicura, ir a la peluqueria e incluso hacerse un tratamiento exfoliante en la cara para eliminar puntos negros y limpiar la cara de piel seca.

Los dias previos no habia otra cosa en mente de la chica que la fiesta y dedico dos tardes a ir de compras para encontrar el bikini perfecto y algo de ropa que pareciera informal pero le hiciera sentirse mas guapa. Incluso fue a varias opticas para buscar unas lentillas de colores que pudieran resaltar sus ojos pero que no resultaran demasiado falsas. Pero su presupuesto practicamente se habia agotado con tanto tratamiento y tardes de compras, asi que las pocas lentillas que encontró que se justaban a sus gustos eran demasiado caras y no podia permitirselas.

Angustiada porque queria que todo fuera perfecto, recurrió a internet buscando alguna tienda cercana en la que pudiera comprar lentillas con el dinero que le quedaba. A los pocos minutos encontro una importadora china que parecia tener el mas ampliio surtido de lentillas de colores con una gama de tonalidades enorme y unos precios de risa.

Salio corriendo para llegar antes de que cerraran el negocio y lo hizo casi cuando estaban el cierre. Por suerte ya iba preparada incluso con el codigo del producto y los dueños del local le atendieron rapidamente. La caja y la calidad de las lentillas parecia que dejaban mucho que desear, pero Elena sabia que por el precio que tenian no podia aspirar a mucho mas. Ademas solo las necesitaba para esa tarde, mas adelante podria comprarse otras mas caras en la optica. Ella necesitaba estar guapa a toda costa y sentirse molesta unas cuantas horas no era su problema.

Llegado el dia de la barbacoa el aspecto de Elena era simplemente espectacular, sus compañeros de clase se giraban a mirarlas sorprendidos, sin duda la inversion que habia hecho en ponerse guapa estaba dando sus frutos porque incluso sorprendió a Arturo mirandola con cara de idiota en un par de ocasiones. Toda la mañana tuvo que despachar a los otros chicos que habia en la fiesta y que no paraban de acercarse a hablar  con ella, no queria que Arturo la viera hablando con otros y declinaba sus ofertas lo mas amablemente que podia, aunque eso si, de una forma tajante para que no se volvieran a acercar.

Comenzo la barbacoa y entre el humo inicial y el calor que habia al mediodia, todos los jovenes estaban empapados en sudor y decidieron darse un chapuzon en la piscina. Elena por supuesto no estaba dispuesta a mojarse y su bikini era mas una prenda para no desentonar con los demas que para bañarse. Habia invertido demasiado dinero en peluqueria y maquillaje para estropear su inmaculado aspecto divirtiendose con el resto.

Aturo como buen anfitrion seguia avivando el fuego de la barbacoa y Elena vio el momento perfecto para acercarse a hablar con el, ya que todos los demas invitados jugaban en la piscina.
-Hola, Arturo, gracias por la invitacion, la fiesta esta genial.
-Guau, Elena, estas tan guapa que cuando entraste por la puerta casi ni te reconozco.

Elena sonrió y entre los dos comenzo una conversacion en la que cada vez estaban mas cerca. Cuando llevaban mas de quince minutos hablando, el fuego de la barbacoa era  tan fuerte que el calor era insoportable, pero ninguno de los dos parecia dispuesto a romper ese magico momento que sin duda era el preludio de su primer beso.

Pero algo inesperado, sucedió, cuando Arturo se estaba envalentonando y habia posado su mano sobre la cadera de Elena y acercaba a besarla, la ex novia del chico apareció en escena dando gritos.
-¡Lo sabia! ¡Estabas esperando que me diera la vuelta para acostarte con cualquiera! ¡Eres igual que todos!

Arturo se quedó paralizado por un momento, como si  tuviera que darle explicaciones a su ex novia por su comportamiento, pero en ese momento recordo que lo habian dejado bien claro, su relacion estaba rota y el era libre. Camino hasta ella y la llevo a un rincon del jardin donde comenzo a hablar con ella tratando de calmarla y que dejara de montar un espectaculo.

Elena se quedo clavada en el sitio sin saber que hacer y sin poder retirar la mirada de su enamorado, que discutia acaloradamente al otro lado de la barbacoa. Hacia mucho calor y le esconcian mucho los ojos, pero estaba tan bloqueada y dolida por la situacion que todo le daba igual y aguanto estoicamente varios minutos en el sitio hasta que sucedio algo que no podia esperarse...

De repente Arturo se inclinó y besó apasionadamente a su ex novia. Parecia que todo su esfuerzo y el magico momento que habia vivido con el hacia unos minutos se habian esfumado. Sin poder contenerlas, un par de lagrimas comenzaron a brotar de sus enrojecidos y resecos ojos. En ese momento sintio un dolor tan fuerte que se tuvo que llevar las manos a la cara. Era como si sus lagrimas fueran acido, le quemaban los ojos y comenzó a gritar como una loca.

Sus compañeros no sabian como reaccionar y la rodearon para ayudarla, pero ella no paraba de gritar de dolor y retorcerse en el suelo. Al parecer las lentillas de mala calidad que habia comprado a los chinos se habian derretido por el calor intenso de la barbacoa, y sus lagrimas, al encontrar en contacto con el plastico poco menos se convirtieron en vapor y acabaron de ablandarlas.

Sus amigas trataron de calmarla echandole en los ojos un poco de agua fria, pero parece que eso no hizo mas que empeorar la situacion, porque las lentillas, al enfriarse tan rapidamente, se quedaron totalmente pegadas a sus corneas. Arturo y otros amigos la llevaron al hospital mas cercano en menos de media hora, pero tras varias operaciones a lo largo de interminables semanas. Elena sufrio la desgracia de perder la vision en ambos ojos. Fue imposible despegarle el plastico derretido de sus ojos sin causarle daños irreparables.

Futakuchi-Onna

futakuchi-onna
La Futakuchi-Onna pertenece a la familia de los yokai (un tipo de monstruos mitológicos) y tiene el aspecto de una mujer que, por debajo de sus cabellos y algo más arriba de la nuca, tiene una segunda boca completamente funcional (con labios, dientes y lengua). Normalmente es idéntica a su primera boca según la creencia general, aunque otras veces se muestra con un aspecto mucho más escalofriante y grotesco, dientes afilados y un tamaño desproporcionado.
Esta segunda boca tiene vida propia, pues al parecer está animada por un espíritu vengativo, que la impulsa a atormentar a su dueña, gritando o chillando si esta no la alimenta directamente o se acerca a los alimentos y no le ofrece, ya que el poder de esta maldito boca secundaria le da la facultad de manipular los cabellos de la mujer para usarlos como tentáculos que usa hábilmente para proporcionarse  comida. Según la leyenda, la boca está allí como una forma de castigo a la mujer que lo sufre, normalmente por no comer suficiente o comportarse de forma egoísta con la comida.

Al igual que otros seres mitológicos se aspecto humano, la Futakuchi-Onna suele pasar desapercibida por aquellos con quienes convive y, por lo general, es descubierta después de que una o más personas se percatan de que los alimentos están desapareciendo misteriosamente en proporciones alarmantes, ya que la segunda boca de la Futakuchi-Onna come el doble de lo que come su anfitriona.

Como ya se dio a entender, y es eso lo que resulta más aterrador en la leyenda, la segunda boca de la Futakuchi-Onna tiene conciencia propia y piensa o, para ser precisos, piensa el espíritu rencoroso y castigador que la controla... Por esto, esta boca viviente no solo puede gritar, chillar y manipular los cabellos de la mujer, sino que además es capaz de obligarla a cometer casi cualquier tipo de acción, incluso un crimen, y la torturará psicológicamente si se niega, murmurando constantemente y avivando el sentimiento de la culpa de la mujer, achacándole la falta moral que la llevó a tener una segunda boca y convertirse en un monstruo...

La historia del avaro:

Esta historia, pasada de generación en generación como una viva advertencia de los castigos sobrenaturales que puede recibir la tacañería, cuenta que, hace mucho tiempo, vivía en un pueblo un artesano muy trabajador, que estaba aún en edad de tener mujer e hijos, y gozaba de cierta holgura económica porque había renunciado a casarse, no porque fuera muy religioso o porque no le gustaran las mujeres, sino porque le producía una profunda aversión la idea de tener  que mantener a una mujer, de tener que pagar una boca más...Su dinero era su dinero, era el dinero que conseguía con su esfuerzo, y no quería compartirlo con nadie, pues deseaba poder disfrutarlo él solo, comprándose buena ropa y cosas que , de tener una boca que mantener, seguramente no podría gozar.

No obstante, todo cambió cuando, cierto día, en el pueblo apareció una nueva habitante, que vino sola, sin esposo, hijos, padres, o tipo alguno de compañía. Esta mujer tenía la piel tersa, blanca como la nieve, los cabellos largos y sedosos, y el rostro inundado por una belleza digna de ser retratada por la mano de un hábil pintor. Apenas la vio, el artesano quedó embelesado; sin embargo, lo que realmente le hizo desearla con intensidad y quererla para sí, fue el enterarse, tras un par de días, que la mujer comía sumamente poco, tan poco que, tenerla en casa, acarrearía un gasto económico insignificante en comparación con todo lo bueno que podría obtener con su compañía. Así, el artesano empezó a cortejarla hasta que finalmente la convenció para casarse y la llevó a vivir con él.

Inicialmente todo fue alegría, pues la mujer era una compañera agradable y entretenida, y además el artesano veía con gran complacencia que, efectivamente, eran muy ciertos los rumores sobre lo poco que comía. No obstante, el tiempo pasó y el hombre se percató de que sus reservas de alimentos estaban disminuyendo de manera misteriosa, y en cantidad tal que era como si , además de él y la mujer, viviesen dos personas más en la casa, aunque sabía que no habían entrado a robarle porque, justamente por lo aferrado que era a sus posesiones, cuidaba muy bien que nadie entrara a su hogar. Entonces, ¿acaso su esposa se estaba comiendo la reserva cuando él no la veía, cuando dormía o no estaba?...Eso le resultaba un poco difícil de creer porque ella seguía siendo tan delgada como cuando la conoció, y ya debería estar como un luchador de sumo si comiese tanto, sin embargo, se decidió a espiarla para disipar sospechas, de modo que, cierta mañana, fingió ir al trabajo y se quedó escondido en casa...

Lo que vio lo dejó sin palabras, lo horrorizó, y habría gritado si no fuese porque temió perder su vida. Y es que allí, en la cama donde durmió tantas noches con aquella mujer de piel blanca como el marfil, yacía una cosa horrenda, inimaginable, que él no alcanzaba a entender cómo no pudo sentir con sus manos al acariciarle la cabeza a su esposa...Era una boca, con lengua, dientes y labios, una boca viviente que su mujer tenía en la parte de atrás de la cabeza, por encima de la nuca. Esta boca murmuraba cosas que él no alcanzaba a oir, pero creyó que eran acusaciones porque su mujer lloraba con cara de remordimiento, mientras la boca controlaba los cabellos de ella como si fuesen tentáculos, hasta que la mujer se levantó y se acercó a un plato de arroz, y entonces la boca viviente usó los cabellos para agarrar una cuchara y engullir con voracidad la comida...

Fue lo más espantoso que jamás vio en toda su existencia, y unos días después pensó en divorciarse de su esposa, pero la segunda boca intuyó el plan y le sorprendió en la bañera, llevándoselo a las montañas para matarlo, aunque allí él consiguió escapar y se escondió entre las hierbas y el agua verdosa de un pantano, donde permaneció hasta que su endemoniada mujer desistió y se marchó. Esta es la versión más conocida del final: en la otra, la mujer lo encuentra y lo asesina, devorándole el rostro lentamente con su boca secundaria.

¿Por qué se transforman en un Futakuchi-Onna?

Existen cuatro versiones sobre la procedencia de la segunda boca que caracteriza a estos monstruos, cada una podría considerarse una leyenda independiente aunque todas tienen puntos en común.

La mujer que no come: En la actualidad se le llama anorexia, pero siempre hubo mujeres que se privaban de comer pudiendo hacerlo para mantener la línea, cuando enfermaban gravemente, a veces eran castigadas por las fuerzas que gobiernan el mundo sobrenatural, y el castigo era la aparición de una boca viviente que las obligaba a comer...

La mujer que no alimenta a los hijastros: Cuentan que, cuando una madrastra no alimenta a sus hijastros y solo da de comer a su propia descendencia, es gravemente castigada si esa conducta causa, directa o indirectamente, la muerte de un hijastro o una hijastra. Entonces le cae una terrible maldicion, en la que el espiritu del difunto hijastro o hijastra entra en ella, en su cabeza, donde la atormenta murmurando cosas y haciendole crecer una segunda boca que comerá mucho más de lo que le fue negado en vida. Esta creencia se relaciona con una conmovedora historia, en la que una madrastra malvada tenia una hija y una hijastra. A la hija la trataba bien, y le daba de comer en abundancia, en detrimento de la relegada hijastra a la que apenas daba lo suficiente para evitarle la muerte, sin embargo, esto fue mermando la salud de la criatura, que se enfermaba constantemente y un dia falleció... Después, pasados unos 49 días (el tiempo maximo en que el alma esta en el mas alla antes de reencarnar, segun el budismo) la madrastra empezó a sentir terribles dolores en la parte posterior de su cabeza, sentía que se le estaba abriendo el hueso, que algo le estaba creciendo y a veces le parecia escuchar la voz de la hijastra en la cabeza, hasta que un dia se despertó y tenía una boca en la parte que le causaba los dolores... Esta boca hablaba con la voz de la hijastra, pues estaba animada por su espiritu que, sediento de venganza, le exigía los alimentos que en vida no le dio, pero en mucha mayor cantidad...

La madre egoísta: Parecida a la versión anterior, una creencia dice que la maldición de la boca viviente tambien cae sobre todas las madres que, bien por tacañeria, por glotoneria o ambas cosas, se alimentan bien solo ellas y a sus hijos no dan casi nada de comer, haciendo que se enfermen y mueran. A ellas, les viene la condena de que ,el espiritu del hijo difunto, les atormentará bajo la forma de una boca viviente en la parte posterior de la cabeza...

La esposa del leñador: Esta versión no se generaliza y se relaciona con una historia particular, en la que un leñador estaba un día cortando un árbol, cuando se pronto su esposa se acercó y él, sin querer, le dio un hachazo un poco por arriba de la nuca...Esto no mató a la mujer, pero la herida nunca sanó, y una boca viviente creció en su lugar...

La historia de Edward Mordake.

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La historia de Edward Mordake es una de las más tristes y enigmáticas de la medicina moderna. Edward nació en algún lugar de Inglaterra en el siglo XIX y se cuenta que su familia era una de las más ricas de la región. Su padre estaba especialmente ilusionado con su nacimiento ya que ansiaba tener un heredero varón que pudiera continuar con la tradición familiar, ya que anteriormente había tenido dos hijas. Pero la suerte no estuvo de parte de la familia Mordake ya que a pesar de que Edward era un niño, tal y como siempre habían soñado, había algo insólito y escalofriante en el recién nacido...

En su nuca podía apreciarse una segunda cara de menor tamaño y distintos rasgos a la original. Con el tiempo el rostro posterior empezó a revelar su diabólica naturaleza, ya que aunque era incapaz de hablar o comer, se podía observar como sonreía cada vez que Edward lloraba o sentía dolor. Además, seguía con los ojos a las personas que pasaban por detrás de Edward y movía los labios como si estuviera hablando, aunque no emitía ningún sonido... o al menos ninguno que pudiera escuchar otra persona que no fuera Edward.

Su insólita maldición llevó a Edward a recluirse en su habitación, no permitiendo que nadie pudiera verle, ni siquiera su familia. Sin embargo Edward se convirtió en una persona muy culta y refinada ya que era un ávido lector y un músico con un gran talento.
Pero lo más aterrador de su gemelo demoniaco era que según Edward, la chica (pues según él, era una chica), le susurraba por la noche y no le permitía conciliar el sueño. Según Edward su gemela diabólica nunca dormía y le susurraba en un lenguaje que parecía salido del mismo infierno. Edward aseguraba que estaba cosido a un demonio y solicitó a varios cirujanos que le separaran del terrible rostro femenino que le atormentaba, incluso aunque eso le costara su propia vida.
Pero ningún médico consideró posible efectuar dicha extracción, y Edward tuvo que resignarse a vivir con un demonio en su nuca.
Hasta que un día, su sufrimiento fue tan grande, que aprovechando el descuido de las personas que estaban a su cargo consiguió un veneno que le sirvió para acabar con su vida cuando tan sólo tenía 23 años. Tras su muerte dejó una nota de suicidio en la que agradecía a sus padres y hermanas por el cariño que le habían dado y les pedía perdón por el daño y dolor que su muerte les pudiera causar. Así mismo les hizo una última petición:
Que le arrancasen a su cadáver la cara del demonio que le había atormentado en vida, para que no pudiera continuar con sus demoniacos susurros en la tumba, y que la destruyeran. También solicitó ser enterrado en tierra baldía, sin ninguna cruz o lápida que pudiera marcar el lugar en el que descansaría eternamente su cuerpo sin vida. Tal vez Edward tuviera miedo de que su gemela diabólica le pudiera encontrar de nuevo.