sábado, 22 de noviembre de 2014

Nunca ayudes a un desconocido.

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La Segunda guerra mundial había acabado, pero el daño que habían causado los alemanes durante la ocupación y sobre todo durante su repliegue tras perder la batalla de normandía había dejado al pueblo francés en la mas absoluta miseria. Con muchos de sus cultivos incendiados y sin casi ganadería comer se había convertido en un privilegio al que solo unos pocos podían aspirar.

En medio de este caos acceder a un trozo de carne o un huevo era casi imposible y sólo en el mercado negro se podía conseguir un alimento fresco que llevarse a la boca. Por supuesto desmesurados precios eran controlados por el grupo de gente sin escrúpulos que eran capaces de ver morir de hambre a sus compatriotas con tal de aumentar su fortuna. No es por eso extraño que se pagaran relojes de oro, joyas heredadas generación tras generación u obras de arte por un simple mendrugo de pan.

Monique, la protagonista de esta historia, no era ajena a la situación. Durante la ocupación se había visto obligada a ofrecer sus encantos femeninos a los soldados alemanes para poder comer, por este motivo entre una multitud de gente famélica, por un hambre prolongada durante meses, sino años, Monique destacaba por su lozanía y por tener algún kilillo de más, algo totalmente inusual y que hacía verse más atractiva que la mayoría de mujeres de su edad. Monique sabía que esa era su mejor arma para seguir consiguiendo comida, pero la situación se había vuelto tan tensa que ya nadie parecía requerir sus servicios, preferían comer, que su compañía.

Un poco angustiada por el hambre, que por primera vez empezaba a sufrir desde que comenzó el conflicto, recorría el mercado buscando a alguien a quien poder convencer para que le diera una pieza de fruta o un trozo de pan, algo de carne era algo impensable ya que el único puesto que aun la despachaba tenia unos precios prohibitivos y sus distribuciones parecían inmunes a sus encantos, mientras miraba con la boca hecha agua como fileteaban un trozo de carne para un señor que había ofrecido como pago un collar de oro un viejecito cayó casi a sus pies.

La turba de gente que se agolpaba junto al puesto de carne había empujado al anciano, quien había recibido un fuerte golpe en la cadera y parecía no poder levantarse, tal vez la moral de Monique no fuera la mas adecuada, pero sin duda la chica tenia un gran corazón y como un resorte se agachó a ayudar al señor para ayudarle a levantarse.

El viejecito aun dolorido le pidio que le ayudara a salir de all y le guiara hasta unas escaleras que habían cerca para poder sentarse un rato.

-Muchas gracias por tu ayuda jovencita, parece que el hambre le hace olvidar a la gente el respeto por sus mayores.

-Esto es un verdadero caos -dijo Monique - no debería acercarse a ese maldito puesto de carne, las personas se vuelven como animales cuando empiezan las pujas.

-Pero si no me hubiera acercado ahora no tendría esto - dijo el anciano mostrando un paquete con aproximadamente un kilo de carne.

Los ojos de Monique se abrieron como platos, no había visto la carne tan cerca en semanas.

-¿Como te llamas jovencita? - dijo el señor que esbozaba una maliciosa sonrisa mientras Monique tenia los ojos clavados en la comida.
-Monique - dijo sin apartar su mirada de la carne.
-Hagamos un trato Monique - dijo el viejo que sabia que la chica había picado su anzuelo - si me ayudas a llevar este trozo de carne a mis hijos que viven cerca de aquí, te prometo un filete para ti sola, al fin y al cabo un favor se paga con otro y yo casi no puedo caminar con el dolor que tengo en la cadera.

Monique que no podia salir de su asombro por tan gentil oferta solo acertó a asentir con la cabeza mientras miraba al anciano. Este le extendió el paquete y le pidió que esperara un momento mientras escribía en un papel que metió dentro de un sobre que posteriormente cerró.

-Ya de paso aprovecho para que le entregues esta carta a mi hijo Matías - dijo el viejo quitándole importancia - sino, no se va a creer que te he prometido un trozo de carne por el encargo.

Tras despedirse del señor, que aun se sujetaba la cadera con la mano en un claro síntoma de dolor, Monique se dirigió hacia la dirección indicada. Quedaba al otro lado de la plaza, cruzando el mercado, pero algo le perturbó cuando había avanzado solo unos metros, uno de los vendedores en el puesto de carne parecía esbozarle una sonrisa, pero no una de esas que le regalaban los hombres para ganarse sus favores, había algo perverso o malicioso en ella, bajó la cabeza un poco asustada y como si su instinto femenino le avisara algo sintió que algo raro estaba pasando. Se giró para mirar al anciano pero allí ya no había nadie ¿como podía haberse ido tan rápido y escasos segundos antes no podía ni levantarse?

Continuó su camino hacia la dirección marcada pero había algo en su interior que le decía que tuviera cuidado, una especie de intuición o sexto sentido que le pedía que saliera corriendo y nunca entregara esa carne, pero como ya habíamos dicho, Monique era una chica honesta que se veía incapaz de robarle a un anciano y a pesar de su miedo, prosiguió con su encargo.

Pero algo la detuvo una vez que llegó al lugar marcado, la dirección exacta estaba en un oscuro y recóndito callejón que quedaba oculto de la mirada indiscreta de todo el que paseara por la calle principal, ligeramente asustada por la idea de que el viejo hubiese ideado un plan para violarla, decidió que lo mejor era no arriesgarse, así que ofreció una moneda de pequeña valor a un muchacho de la calle para que terminara el encargo.

Le esperaba en la esquina mientras observaba como el chiquillo llamaba a una puerta sucia de madera en la que abrió una mirilla por la cual un hombre a asomo para ver quien había llamado y comprobar que no hubiera nadie mas con el.

-¿Es usted Matías? - dijo el chico - su padre le envía esta carta y este paquete de carne.

El hombre no le hizo esperar, abrió la puerta con la intención de recibir el paquete, pero para sorpresa de Monique, que observaba todo desde la distancia, no agarró el paquete de carne, sino que sujetó fuertemente la muñeca del muchacho y de un tirón lo metió dentro de la casa cerrando la puerta con fuerza. Se comenzaron a escuchar gritos que fueron acallados en pocos segundos...

El bullicio ensordecedor de la plaza habia silenciado al pequeño, pero Monique había sido test de todo, así que gritando se dirigió a un par de militares que sabia que siempre vigilaban que todo estuviera en orden cuando el mercado se abría.

-Por favor ayuda, acaban de secuestrar a un niño - dijo Monique mientras tiraba del brazo de uno de los soldados guiándole hacia el lugar.

En menos de un minuto los militares se encontraban golpeando la puerta del lugar en el que había desaparecido el niño, un fuerte alboroto se escucho en el interior del edificio, un par de hombre vociferaban y golpeaban la puerta desde el interior, parecía que estaban colocando muebles y otros objetos pesados para evitar que se abriera con las patadas de los soldados, de repente el ruido cesó y segundos después por una de las ventanas que habían en el tejado apareció un hombre que velozmente saltó al edificio cercano y desapareció de la vista de Monique, quien gritando avisaba a los militares que estaban escapando por arriba, un segundo hombre salió y los soldados advertidos por Monique le dispararon, uno de los disparos le acertó de pleno en el corazón y cayó rodando por el tejado hasta el vacío, golpeando el suelo con un golpe atronador a unos metros de Monique.

Tras un par de minutos, los militares se cercioraron de que nadie mas saliera por la ventana y regresaron a la puerta, que empezaron a golpear con mas insistencia hasta que consiguieron abrirla lo suficiente para apartar los muebles con los que delincuentes habían formado una barricada temporal que impedía acceder al edificio.

Cuando consiguieron entrar se quedaron estupefactos, uno de ellos tuvo que salir inmediatamente mientras vomitaba, su estómago no pudo soportar el presenciar tan macabro espectáculo.

De un gancho colgaba el niño boca abajo con la garganta degollada, un cubo debajo recogía toda la sangre. A escasos metros había una mesa que parecía usarse para separar la carne del hueso y donde se podían ver restos humanos, como pies, manos y una cabeza. Junto a unos cuchillos ensangrentados habían varios montones de carne humana que ya estaba lista para ser empaquetada.

Mientras, Monique, ajena al matadero humano que habían visto los militares se acercó al hombre abatido por los disparos, al mirarle más de cerca le reconoció como uno de los hombres que despachaban carne en el mercado, pero lo que más le llamó la atención fue que de uno de sus bolsillos asomaba el sobre que le había entregado el anciano, la mujer se agachó y tras recogerlo decidió abrirlo, en su interior encontró escrito lo siguiente:

"Esta es la ultima que os envío hoy, las ventas van mejor que nunca"

Por supuesto cuando los soldados fueron al puesto de carne ya no quedaba nadie allí, seguramente el hombre huido había conseguido avisarles.


Baby blue - Bebe azul.

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Sonia no era lo que se dice la chica más popular del instituto, con unas gafas de culo de botella y ligeramente gordita no sólo no atraía las miradas de los chicos sino que además era repudiada por muchas de sus compañeras simplemente por su aspecto. Por ese motivo se sorprendió cuando Ana, una de las chicas más populares de su clase la invitó a una fiesta de pijamas en su casa.

Ilusionada y llena de alegría se dirigía al lugar de la reunión sin imaginarse que lo que pretendían era burlarse de ella y hacerle pasar el mayor ridículo de su vida por medio de un susto.

Pocos minutos después de su llegada, los padres se Ana se despidieron de las chicas, habían pedido unas pizzas que estaban deliciosas, pero Sonia no quería parecer una glotona y decidió comer tan solo un trozo. Mientras lo hacía las demás la miraban como esperando que alguna de sus compañeras hiciera algún comentario gracioso sobre su forma de comer y lo gorda que estaba, pero Ana las vigilaba con mirada inquisidora. No quería que su diversión acabara demasiado pronto, al menos tenían que reírse a su costa hasta media noche.

Finalizada la cena y después de hablar en grupo de varios de los chicos de clase, Sonia se sentía feliz e integrada en el grupo, no quería hablar mucho porque además de que no tenía muchas experiencias que compartir, quería caerles lo mejor posible y sabía que escuchando y preguntando sería más posible ganarse su amistad.

Todo parecía ir de maravilla cuando Julia se levantó y dijo:

-Ya es casi media noche así que vale de chiquilladas, es hora de jugar a juegos de adultos - dijo mientras sacaba un tablero de ouija de su mochila.

Todas parecían entusiasmadas con la idea, menos Sonia, que era la única que no sabía que lo que pretendían era asustarla y dejarla en evidencia con la trampa que le habían tendido. Sabía que no estaba bien jugar con las fuerzas del mas alla, pero si quería que las demás la vieran como un miembro más de su pandilla debería vencer sus miedos.

Las cuatro chicas rodearon el tablero que habían puesto sobre una mesa circular y comenzaron con la sesión. Ana tenía la voz cantante y era la encargada de hacer las preguntas, mientras Julia y Diana seguían sus indicaciones con una sonrisa cómplice sabiendo que dentro de poco Sonia saldría corriendo de allí muerta de miedo.

-¿Hay alguien ahí? - preguntó Ana en voz alta.

Inmediatamente el vaso de cristal que usaban como puntero en su sesión comenzó a moverse hacia el "si", movido de forma voluntaria por las tres chicas que pretendían engañar a Sonia.

-¿Eres amigo o enemigo?

En ese momento el vaso parecía volverse loco y comenzó a moverse rápidamente por el tablero sin indicar nada en concreto, las chicas querían simular que la entidad no quería contestar la pregunta. Ana  dijo que probablemente le había molestado la pregunta y que era mejor seguir sin ser tan directos porque podían molestar al espíritu. Por supuesto Sonia había comenzado a temblar, si de por si no le gustaba la idea de molestar a los muertos, mucho menos si estos se enfadaban.

-¿Como te llamas?

El vaso nuevamente se movió hasta formar dos palabras "baby blue". Inmediatamente la mesa comenzó a moverse, como si estuvieran saltando. Lo que no sabía Sonia es que las tres chicas, compinchadas, la movían con sus piernas por debajo. Del susto, Sonia levantó las manos del vaso y se cayó al suelo de espaldas. Las tres chicas restantes comenzaron a reírse y a burlarse de ella, pero su tortura aún estaba por comenzar, querían que saliera corriendo de la casa para tener algo que contar el lunes en el instituto.

-Así que eres una niña miedosa - dijo Ana mientras sonreía burlonamente a Sonia - Nos has estropeado la diversión y no creo que baby blue quiera volver a comunicarse con nosotras, así que si quieres ser nuestra amiga y que te invitemos de nuevo, tendrás que invocarle tú solita esta vez.

Sonia no sabia muy bien a que se refería con lo de invocarla ella sola, pero pronto Diana se lo comenzó a explicar:
-Cuenta la leyenda que hace muchos años una madre ahogó por descuido a su hijo en la bañera, por atender una llamada de teléfono dejó al bebe sin supervisión y cuando regresó se lo encontró totalmente azul debajo del agua, la madre no soportó su pérdida y se cortó las venas con unos trozos de espejo que había destrozado en su desesperación, desde entonces se dice que el alma sin descanso del niño puede ser invocada si se siguen unos determinados pasos - Diana sacó una hoja de papel y comenzó a escribir - Aquí te los voy a apuntar porque los debes hacer tu sola, ninguna de nosotras te puede ayudar.

Sonia la miraba totalmente asustada, no quería hacerlo pero no tenia otra alternativa, sabia que si se iba, el lunes todo el instituto se enteraría y eso dañaría de por si su ya lamentable popularidad. Recogió la hoja y antes de comenzar a leerla, Ana prácticamente la empujó al interior del baño.

-La invocación debe realizarse en el interior del baño así que no te queremos ver más hasta que entres en contacto con baby blue. Y no te vayas a echar atrás o no te llamaremos nunca más - amenazó Ana que sabía que Sonia no tenia alternativa.

Sonia entró casi a la fuerza y sus amigas cerraron la puerta de un portazo. No sabia que habían utilizado un poco de hilo, casi invisible, que usaba el padre de Ana para pescar, atando varios objetos como botes de champú y un espejo viejo que ya nadie usaba en casa, pretendían tirar del hilo cuando las luces estuvieran apagadas para que Sonia se llevara el susto de su vida.

La asustada chica una vez sola y dentro del baño abrió de nuevo la hoja y leyó los pasos necesarios para realizar la invocación:

1. Debes entrar de noche en un baño sin ventanas y en el que no entre nada de luz.
2. Abrir el grifo del agua caliente hasta que el vapor empañe el espejo y entonces escribir sobre el vaho que se ha formado el texto Baby blue.
3. Apaga la luz y junta los brazos como si estuvieras sujetando un bebé, pasando unos minutos comenzarás a sentir el peso de un bebé.
4. No lo sueltes muy rápido, pero tampoco estés con él demasiado tiempo en brazos o será demasiado tarde.

Ese demasiado tarde hizo estremecer a Sonia, miro a su alrededor y se dio cuenta de que el baño no tenia ninguna ventana o forma de entrar la luz, sus compañeras de clase se habían asegurado de ello, armando de valor abrio el grifo del agua caliente hasta que el vapor comenzó a empañar el espejo. Una vez que ya estaba suficientemente borroso, cerro el grifo y escribió baby blue en el, un escalofrío le recorrió cuando recordó ese demasiado tarde, mientras apagaba la luz, sus amigas parecía que habían apagado la luz fuera también, porque la oscuridad era absoluta y no entraba nada de claridad por debajo de la rendija de la puerta. Sonia juntó sus brazos como si acunara a un bebé y se mantuvo inmóvil y en silencio durante unos segundos.

Fuera, las tres chicas aguantaban las ganas de reír mientras Ana se ponía una careta de monstruo que había usado el pasado halloween, su plan estaba a punto de hacerse realidad, cuando tiraran del hilo e hicieran caer los objetos que habían atado dentro del baño, sonia se asustaría tanto que saldría corriendo y al abrir la puerta se encontraría frente a frente con la careta de Ana convenientemente iluminada desde abajo con una pequeña linterna. Lo que no sabían es que algo sobrecogido existía detrás de esa leyenda que habían copiado de Internet.

Dentro, Sonia luchaba contra su miedo mientras permanecía de pie frente al espejo, llevaba casi dos minutos cuando sintió algo en sus brazos, al principio pensó que se le habían quedado dormidos debido al entumecimiento de no moverlos durante tanto tiempo, pero poco a poco el peso se hizo mas notorio, claramente podía sentir como un pequeño cuerpo de baby blue se apoyaba sobre sus brazos, el peso cada vez mayor y fue entonces cuando sintió que las pequeñas manitas del bebe comenzaron a tocarla, al principio le tocaban el brazo como si fuera una caricia, pero poco a poco trataban de trepar y tocar la cara, pecho y cuello de Sonia. Era como si el bebe reviviera el momento en el que moría ahogado y tratara de agarrarse a algo o alguien para salir del agua, arañaba los brazos, cuello y cara de Sonia mientras esta paralizada por el miedo no era capaz de gritar ni moverse ni un centímetro.

Casi coincidiendo con ese momento, las chicas desde fuera accionaron el hilo e hicieron caer varios objeto que había sobre el lavamanos. Lo que no podían esperar, es que dentro no se escuchara mas que la respiración ahogada de Sonia, que había quedado petrificada e ignoro completamente la trampa que le habían tendido, algo mucho mas real y peligroso estaba tratando de arañarle la cara, las chicas sorprendidas porque Sonia no sabia corriendo tal y como habían planeado dieron la luz de la habitación, lo que permitió que entrara una leve claridad por debajo de la rendija de la puerta.

Entonces Sonia pudo verlo, sobre sus brazos estaba el cuerpo de un bebe de color azulado que luchaba por alcanzar su rostro, pero lo verdaderamente aterrador era que en el espejo aun empañado podía verse la silueta de una mujer con el rostro deformado que mirando a Sonia gritó:

"devuélveme a mi bebe"

El grito destrozó el espejo en mil pedazos y Sonia grito a su vez con toda la fuerza que sus pulmones le permitieron antes de caer al suelo.

Las chicas desde el exterior y totalmente aterrorizadas, trataban de abrir la puerta, pero era como si una fuerza misteriosa se lo impidiera, segundos después cuando ya casi habían desistido la puerta se abrio prácticamente sola.

En el suelo yacía el cuerpo de Sonia con una mueca de terror en su rostro, uno de los brazos el cuello y el rostro de la chica se encontraban llenos de pequeños arañazos, sus dos muñecas estaban cortadas, como si hubiera tratado de suicidarse y un trozo grande de espejo permanecía clavado en el cuello, del cuello aún salían borbotones de sangre mientras su cuerpo aún se sacudía en sus últimos movimientos mientras moría desangrada.




The Rake - El Rastrillo

Su origen es desconocido y la información que comparten las personas que han tenido la desgracia de verlo es escasa y con mucha frecuencia desaparece de foros de opinión y consulta. Como si tuvieran miedo de que él pudiera descubrirles.

Los que lo han visto lo describen como una criatura de aspecto encorvado con los brazos mucho más largos de lo normal y en la punta de sus dedos unas garras tremendamente afiladas. Su cuerpo desnudo y malformado parece atrofiado y adquiere posturas más propias de un animal de cuatro patas que de un humanoide. Quienes lo han visto dicen que por su forma de moverse parecería que ha sufrido un accidente que le hubiera roto todos los huesos. Sus ojos brillan en la oscuridad y desde las sombras se dedica a espiar a los que duermen... ¿Pero cual es el peligro real de encontrarse con The Rake?

Durante el verano del 2003 esta criatura llamó la atención de los medios estadounidenses cuando una oleada de muertes desencadenó con un patrón común. Todos parecían haber visto a una extraña criatura que les atormentaba en sueños y que les vigilaba mientras dormían...

El rastrillo acostumbra a situarse a los pies de la cama y las primeras veces se mantiene oculto. Muchas de sus víctimas se despiertan con la sensación de ser observadas o sintiendo su presencia, pero la retorcida criatura se mantiene oculta y como mucho podrás escuchar como sus afiladas garras arañan los pies de la cama, marcas que podrás encontrar en la madera y que demuestran que la presencia que sentiste la noche anterior era tan real como el miedo que te provocó.

Posteriormente comenzará a dejarse ver, en principio sentirás una sombra moverse en la oscuridad o verás una de sus garras asomando a los pies de la cama, aquí es donde debes empezar a tenerle miedo de verdad, porque la próxima vez que te despiertes de noche estará esperándote a los pies de tu cama y podrás ver por primera vez sus ojos brillando en la oscuridad. Unos ojos tan malvados y profundos que no podrás olvidar jamás. Cada vez que cierres tus ojos lo verás de nuevo y el miedo te invadirá de tal forma que nunca más podrás dormir con tranquilidad. El Rastrillo desaparecerá de nuevo pero una vez realizada su presentación volverá cada noche a visitarte, pero esta vez no lo hará tímidamente. Se colocará a escasos centímetros de tu cara mientras duermes y, aunque no abras los ojos cuando sientas su presencia, él esperará durante minutos o incluso horas mientras llega a ti el olor de su pútrido aliento y el sonido de su entrecortada respiración, como si estuviera enfermo o tuviera un problema respiratorio.

Si eres lo suficientemente valiente, o loco como para abrir los ojos, the cake se presentará, te dirá su nombre con una voz chirriante y chillona que te pondrá los pelos de punta y después saldrá de la habitación.
Llegado a este punto la mayoría de personas huyen de la casa y se van a vivir lo mas lejos posible para que el rastrillo no pueda encontrarles, es por esto que muchos borran todo rastro o consulta que pudieran dejar en la red, pues es conocido que es capaz de buscarte allá donde estés. Los pocos que no lo hicieron desaparecieron de forma misteriosa y solo un reguero de su sangre y unas brutales marcas de arañazos en la cama y en el suelo quedan como testimonio de la brutal forma en la que fueron destripados por las garras de the rake.

¿Alguna vez has sentido una presencia a los pies de tu cama mientras dormías? ¿Has visto una sombra moverse en la oscuridad?

Si es así te recomiendo que te cubras la cabeza con las sábanas y por nada del mundo abras los ojos, porque si lo haces the rake podría dejarse ver.
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